Limonada Casera – ingredientes para un zumo de limón casero

Hoy os voy a enseñar a hacer una limonada casera. Es una receta muy simple que aprendí en casa de unos amigos en Estados Unidos hace años, cómo hacer Lemonade, zumo de limón casero.

La limonada casera o agua con limón es muy beneficiosa para nuestro organismo: disminuye la deshidratación, limpia el hígado, mejora la digestión y el metabolismo y ayuda en la pérdida de peso. Si le añadimos azúcar (que va a ser el caso -puedes hacerla con Estevia si la quieres light o sin azúcar) ya no sé si sigue siendo tan beneficiosa, pero es buenísima y refrescante!!! Además, os sugiero una presentación tan linda como esta, en una botella de cristal decorada con una cuerdecita rústica y natural.

limonada casera receta

Receta de limonada casera

Para 2 vasos grandes de limonada necesitas:

8 limones

2 vasos de agua

1 vaso de azúcar

Haz zumo con todos los limones.

Pon el azúcar en un cazo a fuego medio. Añade el agua y deja que hierva hasta que se disuelva el azúcar. En cuanto el azúcar esté disuelto, añade el zumo de los limones y deja que se enfríe 1 hora como mínimo en la nevera.

La limonada casera se sirve bien fría y con cubitos de hielo.

También puedes conseguir una jarra grande para colocar en el jardín como éste que he encontrado en Amazon:Eddingtons Limonada Jar y soporte, Pequeño. Nosotros tenemos uno de 5 litros y nos funciona muy bien en fiestas y reuniones de verano.

No solo es una bebida refrescante y buenísima sino que además te aporta la vitamina C del limón. Y ahora un pequeño “secreto”. Cuando exprimas los limones, hazlo lentamente, como si estuvieras extrayendo oro líquido. Hazlo despacio, con amor. Y utiliza agua de calidad (embotellada o osmótica si la del grifo no es muy sana). Y mezcla el azúcar con una cuchara de madera. Son pequeños trucos. Y tómate la limonada casera sentada, relajada, sin prisa!

Y… si quieres hacer tu limonada rosa, aquí tienes la receta.

La receta de la semana: Tiramisú

Al contrario de lo que piensan muchos, esta receta no es un postre tradicional italiano, si no que es originaria de los años 50. El tiramisú es un postre frío que se disfruta con cuchara. Es muy fácil de hacer y las variaciones son infinitas!!

En esta receta he utilizado bizcochos (secos) de la marca Fontaneda. La receta original (según mis amigas italianas Francesca y Greta) no se concibe sin bizcochos Savoiardi. También podéis enriquecerlo con unas gotitas de Amaretto o licor de café, pero yo lo prefiero sin alcohol.

Ingredientes

1/2 paquete de bizcochos

Café recién hecho (yo suelo utilizar Nescafé)

4 huevos

500 gr. de queso mascarpone

4 cucharadas de azúcar

Cacao en polvo

Instrucciones

Separa las yemas de las claras. Bate las claras hasta que estén a punto de nieve (con la batidora).

En otro recipiente mezcla las yemas con el azúcar y el queso y bátelo hasta que sea una mezcla cremosa y homogénea, agrégalo a las claras y mézclalo cuidadosamente para que no se pierda todo el aire que has incorporado al batir.

Moja los bizcochos en el café por los dos lados. Os doy el mismo consejo que me daba Greta, “sólo 1 segundo y uno a uno!! Sólo vuelta y vuelta!!” Así evitáis que el bizcocho se rompa antes de colocarlo en la bandeja, evitáis el exceso de líquido en el pastel y podrá adquirir el sabor de la crema de mascarpone.

Uno a uno, cubre el fondo de una bandeja con los bizcochos mojados en café.

Cúbrelos con una capa de la crema que has hecho con el mascarpone.

Añade otra capa de bizcochos mojados.

Cubre otra vez con el resto de crema. Espolvorea por encima con cacao en polvo (ayúdate de un colador, así quedará homogéneo). Y ponlo en la nevera hasta que lo vayáis a tomar.

Lo ideal es hacerlo con un día de antelación. Cuantas más horas mejor para que los bizcochos absorban los ingredientes y se integren todos los sabores.