La receta de la semana: Pituficasas

Desde pequeña me ha gustado cocinar y hornear pasteles, pero lo que realmente me gusta es la parte  creativa de la cocina: inventarme el nombre de los platos, recetas, y crear algunas obras de arte… como la receta de hoy. Claro que el plato de hoy no me lo he inventado yo. Seguro que muchas mamás lo han inventado antes que yo para que la comida entre por los ojos de sus hijos y la hora de la cena no sea un negocio constante. No sé en vuestras casas, pero en la mía una conversación típica a la hora de la cena es:

-Ariadna, come tres guisantes más y podrás hacer pompas de jabón en el baño 1 minuto.

-No, 3 minutos!!

Tiene 3 años y aún no sabe muy bien la diferencia entre uno y tres minutos. Creo que tampoco sabe muy bien qué quiere decir minuto, pero ya sabe que es tiempo, que el tiempo es valioso y que los mayores lo intercambiamos constantemente.

En mi casa hay ciertos nombres estratégicos que funcionan muy bien para que la comida guste: como los Kittycarrots (zanahorias), puré de Kitty (crema de puerros y patatas), patatas churro (patatas fritas, si son churros son claramente más buenas)!! O simplemente le decimos que es la comida favorita de su mejor amiga Laura, eso funciona el 90% de las veces 🙂 o que me lo ha dado el yayo para ella… eso también funciona muchas veces!!

Y aquí va la receta de hoy: Pituficasas, o lo que es lo mismo, las casas de los Pitufos.

Las Pituficasas son en realidad huevos duros de codorniz, con medio tomate cherry encima haciendo de capuchón y decorado con queso feta (o con queso de untar). Es muy facilito de hacer, y siempre podéis hacer la versión “maxi” con huevo de gallina y tomate de rama. 🙂 También podéis decorar el plato con un “césped” de puré de calabacín o ensalada si el niño es más mayor.

 

 

Limonada Casera – ingredientes para un zumo de limón casero

Hoy os voy a enseñar a hacer una limonada casera. Es una receta muy simple que aprendí en casa de unos amigos en Estados Unidos hace años, cómo hacer Lemonade, zumo de limón casero.

La limonada casera o agua con limón es muy beneficiosa para nuestro organismo: disminuye la deshidratación, limpia el hígado, mejora la digestión y el metabolismo y ayuda en la pérdida de peso. Si le añadimos azúcar (que va a ser el caso -puedes hacerla con Estevia si la quieres light o sin azúcar) ya no sé si sigue siendo tan beneficiosa, pero es buenísima y refrescante!!! Además, os sugiero una presentación tan linda como esta, en una botella de cristal decorada con una cuerdecita rústica y natural.

limonada casera receta

Receta de limonada casera

Para 2 vasos grandes de limonada necesitas:

8 limones

2 vasos de agua

1 vaso de azúcar

Haz zumo con todos los limones.

Pon el azúcar en un cazo a fuego medio. Añade el agua y deja que hierva hasta que se disuelva el azúcar. En cuanto el azúcar esté disuelto, añade el zumo de los limones y deja que se enfríe 1 hora como mínimo en la nevera.

La limonada casera se sirve bien fría y con cubitos de hielo.

También puedes conseguir una jarra grande para colocar en el jardín como éste que he encontrado en Amazon:Eddingtons Limonada Jar y soporte, Pequeño. Nosotros tenemos uno de 5 litros y nos funciona muy bien en fiestas y reuniones de verano.

No solo es una bebida refrescante y buenísima sino que además te aporta la vitamina C del limón. Y ahora un pequeño “secreto”. Cuando exprimas los limones, hazlo lentamente, como si estuvieras extrayendo oro líquido. Hazlo despacio, con amor. Y utiliza agua de calidad (embotellada o osmótica si la del grifo no es muy sana). Y mezcla el azúcar con una cuchara de madera. Son pequeños trucos. Y tómate la limonada casera sentada, relajada, sin prisa!

Y… si quieres hacer tu limonada rosa, aquí tienes la receta.

Cómo hacer piruletas caseras

Me muero por hacer estas piruletas caseras que he visto en el blog Meaningful Mama!!

Son realmente muy fáciles de hacer!! Necesitamos un surtido de caramelos duros de colores variados y palitos de chupachups. Opcional perlitas y otros elementos para decorar.

Clasificamos los caramelos por colores y los metemos en bolsas. Y ahora tenemos que romperlos hasta que queden hechos “puré”. Puedes hacerlo con un martillo, con un mortero, con la picadora… Y siempre puedes pedir ayuda a los más peques, que seguro se lo pasarán pipa chafando caramelos!!

Forra una bandeja para horno con papel para hornear y pon el polvo de caramelo formando círculos, óvalos o las formas que desees… Juega y combina los colores para crear diferentes piruletas súper divertidas. OJO!! Ten en cuenta que en cuanto se deshaga el caramelo irá extendiéndose y seguramente se desformará. Deja un espacio de 3 ó 4 cm. entre cada piruleta para que no se peguen.

Como veis en la primera imagen, empezaron utilizando cortadores de galletas redondos para darle esa forma, pero realmente no hace falta. Procura que sean “gorditas”, haz montoncitos de 0,5 a 1 cm. de grosor. Así la piruleta tendrá cuerpo y será más fácil insertar el palito después.

Hornea a 350º durante 5-7 minutos. Saca rápidamente la bandeja del horno e INMEDIATAMENTE pon el palito de piruleta, untándolo un poco para que se impregne de caramelo y se quede pegado a la piruleta. si quieres, también es el momento de añadir las perlitas, bolitas de colores o lo que tengas para decorar.

¡Quedan unas piruletas caseras la mar de divertidas y coloridas!