Un Sant Jordi especial

Ayer fue un día de Sant Jordi muy especial en el que recibí los regalitos más bonitos del mundo, hechos por mis hijos.

Edgar me regaló este dragoncito hecho por él mismo. Tiene un imán en la parte de atrás y lo hemos puesto en un lugar de honor en la nevera 🙂

Ariadna también me regaló su dragón-manita, una rosa y una princesa para representar la Leyenda de Sant Jordi.

¡Qué bonito es ser mamá! Y qué dulce es recibir manualidades hechas con todo el arte y todo el amor del mundo de las personitas que más te quieren del mundo.

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